lunes, 2 de diciembre de 2013

AEROGRAFIA PARA INCIADOS 3

Demoniacos saludos pequeños goblins nocturnos y náufragos del kraken!!

Tras muchos ciclos sin acercarme al tema de la aerografia, ya que otros proyectos han acaparado mi atención, hoy os traigo un nuevo capitulo para profundizar un poco mas en este apasionante mundo.


Hoy hablaremos de una de las herramientas mas útiles y comunes de pintor de aerografo: Las mascaras, pero no las de Carnevale, si no las que usamos para efectos en las miniaturas. Vamos allá.



Pintar a mano alzada puede ser muy creativo e interesante en ocasiones, pero por lo general, y tratándose de miniaturas, el uso de mascaras es practicamente imprescindible. 

 Conceptos generales:

Entendemos por mascara cualquier elemento que se interponga entre el chorro de pintura del aerografo y la superficie sobre la que pintamos haciendo que parte de la misma no reciba pintura.

Esto nos permite crear efectos y dibujos que dificilmente podríamos obtener a mano alzada, excepto los mas expertos y avezados.

Podemos comprar las mascaras en tiendas especializadas de aerografia. Estas mascaras compradas son similares a las que os he presentado en la imagen del principio y resultan muy útiles para determinados efectos como calaveras, fuego, numeros... el problema es que normalmente están pensadas para elementos mas grandes como cascos de moto, lienzos, coches... y para nuestras miniaturas quedan un tanto grandes.


De todos modos cualquier objeto es susceptible de ser utilizado como mascara. La única norma que debe cumplir es que nos sea útil su forma y que, preferentemente, sea de materiales durables que no se vean afectados por el agua o la pintura, aunque en ocasiones también podemos utilizar mascaras de papel o cartón para casos concretos.

Incluso nuestros propios dedos pueden servir de mascara en momentos determinados.

En el caso de objetos tridimensionales, como son las miniaturas, en ocasiones podemos incluso aprovechar la propia forma de la miniatura para ocultar partes de la misma, provocando un efecto similar al de una mascara.

Podemos hacer una primera clasificación global de las mascaras en función de su aplicación. Voy a utilizar términos parecidos a los que encontrareis en algunos libros o tutoriales pero seguramente no los mismos dado que estos son los nombres que yo utilizo:

Mascaras aéreas: 

Son todos aquellos elementos que no pegamos a la miniatura si no que colocamos a cierta distancia o sobre el modelo pero sin llegar a pegarlo.

Necesitan que las sujetemos con la mano o de alguna otra manera.


Producen un efecto difuminado al aplicar la tirada del aerografo.

Cuando las utilizamos podemos apuntar el centro del chorro de pintura (la aguja) sobre la mascara o sobre la miniatura. 

En el primer caso obtendremos un efecto difuminado mucho mas suave, que nos servirá para hacer transiciones, efectos de humo...


En el segundo caso crearemos un corte mas brusco. Si esto lo hacemos con colores oscuros obtenemos un efecto de profundidad, como una grieta en el dibujo que realmente no existe.


Este segundo uso es mucho mas complicado dado que si la tirada es demasiado larga la pintura se acumulara en la mascara y puede gotear o meterse por debajo de la misma si estamos utilizando una mascara de material plástico o metálico, o desarmarse si es de papel o cartón.

Mascaras fijas:

Este grupo es el contrario del anterior. En este caso la mascara va pegada al modelo, normalmente gracias a un polimero de bajo residuo o por electricidad estática.

En este caso si es importante hacer uso de las mascaras comerciales creadas al efecto para nuestros propósitos, como los diferentes tamaños de rollos de TAMIYA. Estos rollos los venden en diferentes grosores, desde 6 mm en adelante.

Este material esta hecho de una cinta de papel de arroz con un pegamento de poca adherencia, lo que evita restos en las miniaturas o que se desconche nuestro trabajo.


No intentéis utilizar otros medios como celo, cinta de carrocero y demás puesto que al no estar preparados el pegamento del material puede arrancaros la pintura en el peor de los casos o dejaros residuos de pegamento en la miniatura.








En el caso de necesitar una mascara de mayor tamaño utilizaremos mascara FRISKET, que es parecido a un rollo de forrar libros, pero que, como ya he dicho y al igual que la mascara TAMIYA, no os dejara residuos.


El FRISKET es de un material mas plástico que la cinta de TAMIYA y por lo tanto debemos tener especial cuidado de no concentrar demasiada pintura húmeda en un sólo punto, pues puede escurrir.

Mascara liquida:

Podéis encontrar en muchas marcas diferentes pero que todas siguen el mismo principio.


Aplicarlo no puede ser mas sencillo. Directamente desde el bote con un pincel lo aplicamos sobre la superficie que queremos mantener a salvo de la tirada del aerografo y esperamos a que seque.



 Tras aplicar la pintura retiramos la mascara liquida. Lo mejor es utilizar una herramienta de goma o similar. Existen unos pinceles para masillado que en lugar de punta de cerdas tienen una goma para alisar la masilla. Si los buscáis por internet los encontrareis por GUM SHAPER, los hay de varias durezas, en función del color, y de varias formas (punta redondeada, lisa, en bisel...)




A mi particularmente nunca me ha ido bien el uso de masilla liquida. Es demasiado pegajosa y tiene una tendencia terrible a dejar restos en lugares insospechados.

La mascara liquida se pega demasiado sobre el acrílico. De todos modos si queréis probar (que es de lo que se trata) podéis barnizar primero la superficie con un barniz satinado que haga que la mascara se despegue mas facilmente, aunque sigue siendo un tanto pegajosa.

Y hasta aquí todo por hoy, queridos compañeros maléficos. En el próximos artículos veremos todos estos conocimientos aplicados de manera practica sobre diversas miniaturas para que observéis los efectos de las mascaras y sus usos. ¿Con cual os gustaría que empezase?